Una semana después…
Siguió girando el mundo y el sol siguió ardiendo. Despertamos, y seguimos. Había mucho que decir y muchos diciéndolo. Y al parecer, mucho que hacer. Se hizo y punto. Y siguió la vida, y girando el mundo y el sol ardiendo.
Hoy me acordé de una mujer mexicana
Hoy me acordé de una mujer mexicana cuya fortaleza y disciplina la ha llevado a podios. No se deja golpear por los perros que ladran o por el sustento que le niegan. Ella sigue entrenando su cuerpo y mente, con su entrenador, con su equipo; sola o con sus compañeras. Orgullosa toma su posición, concentrada ejecuta sus rutinas, Lleva en su cuello para su país medallas de gloria.
Hoy me acordé de una mujer mexicana que corre más rápido que todos quienes la subestimaron. Ella se niega a venderse y despojarse de su nobleza taraumara. Con fuego en la piel sigue corriendo, llevando por el mundo su pasión, su grandeza y temple. Merecedora de la admiración de un país que ha caído en división e ignorancia, sus huaraches asemejan la esperanza que no muere.
Hoy me acordé de una mujer mexicana, que desde hace diez años busca a su hijo. Busca a su esposo, a su hija. Pues se cerraron un día las puertas de quienes debieron darle respuesta, las puertas de la justicia. Y cuanta más ayuda pide y más justicia demanda, más quieren callarla. Cuanto más lejos llegue, más peligro corre. Saber que su hijo no volverá no la detiene. Sabe que quizá otra mujer podrá abrazar a los suyos por última vez. El miedo y la prepotencia, ayer señores, hoy tan solo son otros dos monstruos que enfrentar.
Hoy me acordé de una mujer mexicana que perdió. Perdió, se sacudió el polvo… y siguió luchando. Siguió luchando por aquellos que al llamarlos despertó sus esperanzas e incluso conquistó sus corazones. Siguió luchando también por aquellos que no queriéndola a ella, sabe ella que merecen más.
Hoy me acordé de una mujer mexicana que ganó. Ganó y con ello ha adquirido la mayor deuda con las mexicanas y los mexicanos. Todos, incluso aquellos y aquellas a quienes despreció o antes no toleró. No solo me acordé de ella, ahora la veo en todas partes.
Al acordarme de ella me acuerdo también de la toma de protesta que un día primero de diciembre escuché. ¿Será que ella se acordará? ¿Será que todas y todos los demás electos se acordarán?
Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión; y si así no lo hiciere que la Nación me lo demande. -CPEUM Art. 87. 1917 (México)
Al terminar de recordar, guardé mis pensamientos y sin más remedio, me puse a vivir.
Y a esperar.
Espero y rezo.
Espero y rezo que por fin entendamos que la victoria de otra mexicana u otro mexicano no significa nuestra derrota ni justifica envidias perversas ni cobardes prejuicios.
Espero y rezo para que dejemos de ser idiotas de una buena vez, y que sepamos ver en el mexicano más distinto a nosotros, a nuestro hermano; en la mexicana más distinta a nosotros, a nuestra hermana.
Espero y rezo para que a nosotros se nos quite ya el miedo a enfrentar lo que hoy nos paraliza. Nos corresponde volver a abrir las puertas de la justicia. Si ya no existe, volver a inventarla.
Espero que una discusión ya no termine en odio.
Espero y rezo para que la honradez y la bondad vuelvan a ser buenas, y que el crimen y la trampa vuelvan a ser malas.
Espero y rezo por los niños y las niñas, que sean educados para liderar, para luchar, para trabajar y para amar. Y que por ello no tengan que morir más.
Espero y rezo para que entendamos que cumplir con el deber no promete que veamos el mañana. Que solo con saber que los que vengan después de nosotros estarán un día más cerca, nos demos por bien servidos.
Espero y rezo, francamente, que el sacrificio por el país valga la pena, que el sueño sea posible, que incluya a todos, y a todo el medio ambiente, no a ambiciones vanas y destructivas.
Espero y rezo que mi abuela tenga razón cuando dice: “mi’jita, de peores hemos salido”.
Espero y rezo que no muera la esperanza.
“Con fe lo imposible soñar.
– adaptación al español de “The Impossible Dream,” John Darion para la obra The Man of la Mancha.
Al mal combatir sin temor.
Triunfar sobre el mal invencible.
De pie soportar el dolor.”
Nota al lector: No encontré quién tradujo la citada canción. Si tu conoces el nombre, por favor compártemelo y así darle su debido crédito. Gracias por leer hasta acá.
Me disculpo por las faltas de ortografía. Gracias una y mil veces más.
– M. Serena